
Fundada alrededor del año 300 a.C., se convirtió, bajo el gobierno de los primeros ptolemaicos de Egipto en un exquisito símbolo de cultura y sabiduría antes de desaparecer en la arena y el mar unos 1.000 años después. Archiconocida por su
monumentalidad, se cuenta que Ptolomeo III (en el siglo III a.C.), hasta llegó a pedir prestados varios libros de Esquilo, Sófocles y Eurípides a las autoridades atenienses -a cambio de plata-, mandó a hacer copias exactas de los originales y se quedó él con los auténticos, depositándolos, claro está, en la Biblioteca de Alejandría. Ésta llegó a albelgar hace unos dos mil años más de 750.000 manuscritos irrepetibles.
Hoy en día esta biblioteca intenta resucitar, y en el día de ayer se colocó el ejemplar número 555.555. En 1988 la UNESCO convocó un concurso arquitectónico para dotar a la nueva institución de un edificio emblemático. Ganó el estudio noruego «Snohetta», quien creó un edificio de proporciones faraónicas, con una sala de lectura de 11.000 metros cuadrados. En el exterior, una pared curva de granito procedente de las canteras de Asuan alberga inscripciones en 120 escrituras diferentes. El proyecto costó más de 220 millones de dólares.Hoy cumple cinco años con el objetivo alcanzado de convertirse en un lugar emblemático para los visitantes de Alejandría. El año pasado un millón de personas visitaron esta biblioteca que guardará también todo su material en formato digital en diferentes servidores, para evitar pérdidas como la de antaño.
El centro, construido muy cerca del lugar donde se cree que se alzaba su antecesora, ha sido financiada de forma independiente y tiene espacio para albergar ocho millones de volúmenes. Se estima que al ritmo al que se van llenando las estanterías harán falta otros 80 años para completar la colección.No faltan opiniones en contra de ésta, por ejemplo, el escritor egipcio Alaa Al Aswany explica que turismo y cultura están irremediablemente ligados en su país y, por desgracia -comenta-, el objetivo de la Biblioteca se ha deformado al parecer más una atracción turística que una institución cultural. Opina además que está demasiado ligada al gobierno egipcio, como para ser un centro verdaderamente independiente "Su financiación será independiente, pero la Bibliotheca se ha utilizado para promover algunas de las tesis del gobierno de Mubarak", señala el escritor. Seguiremos de cerca su crecimiento, y a ver a qué conclusión llegamos.
Arriba (Foto de la nueva Biblioteca de Alejandría).