
Siempre da un gusto enorme ver que el cine Latinoamericano tira para adelante, y no de cualquier manera, sino con obritas de arte. Es el caso de la película peruana "La Teta asustada" ganadora del Oso de Oro en el Festival de Berlín 2009. Soy consciente de que es una película "extraña" de esas que te encantan o aborreces. A mí me encantó, me pareció pura poesía en imágenes: símbólica, suave, salí con el alma acariciada, como en un encuentro de amor.
Sobre la película. Pequeño "Press book".
Fausta tiene "La teta asustada" una enfermedad que se transmite por la leche materna de las mujeres que fueron violadas o maltratadas durante la guerra del terrorismo en Perú. La guerra acabó, pero Fausta vive para recordarla porque "La enfermedad del miedo" se le ha instalado dentro. Claudia Llosa (1976, Perú) y sobrina de Vargas Llosa es la directora y puntualiza: "Además de hablar de la guerra y sus rezagos, la película intenta explorar la idea de la recuperación de la autoestima como parte básica para un proceso de curación. Pero el camino a seguir no es fácil y muchas veces se convierte en un laberinto que nos hace repetir el mismo trazo, las mismas pautas para llevarnos constantemente a cometer los mismos errores, imposibilitando la reconciliación con nosotros mismos. La única manera de evitar este círculo es, tal vez, enfrentando directamente la herida; como dice el minotauro, sólo hay un medio para matar al monstruo, aceptándolo".
Según la directora el proceso de Fausta en la película se podría extrapolar al que vive Perú después de un época oscura y dificil en la que por décadas reinó el miedo, la violencia y la ignorancia. Pero donde aún perdura la sensación de querer cruzar los dedos esperando haber aprendido la lección. La película propone ser críticos con nosotros mismos , con nuestros mecanismos de defensa para estar preparados y sanar las heridas.