Literatura y algo más














miércoles, 2 de abril de 2014

Simbiosis

Escribí esto al leer un día un artículo que decía que con la crisis había una proliferación de anuncios en los que la gente intercambiaba habitación y comida por sexo, en fin, lo que pueda decir sobra, definitivamente la realidad muchas veces supera a la ficción...

"Después de un duro día de trabajo Clara ha ido al cajero. Mientras teclea su clave secreta maldice tantos estudios en su haber . El hecho es que es el día 30 del mes le han depositado su inconfesable nómina, pero ya la mayoría de ésta se ha ido al sacar el dinero para pagarle a su casera. Piensa que mientras más estudia, peor le va, y se acuerda del titular que leyó alguna vez en una revista de las llamadas femeninas: Ponte guapa, usa minifaldas, desabrochate el botón… eso te hará escalar más posiciones que cualquier Master en promoción.

Está atrapada en un círculo vicioso, invierte parte del poco dinero que tiene en un curso de alemán, para mejorar laboralmente. Pero al pagar la cuantía de éste se queda sin dinero a mitad de mes. La última vez tuvo que pedirle unos cuantos euros al portero que es simpaticón con ella. El señor se quedó a cuadros. Y le dio 20 euros, no es que fuera mucho, pero ya por lo menos se podría pagar el ticket del metro.

Compra el periódico, desde hace meses intenta cambiar de trabajo, sin ningún resultado. De pronto hojeando las páginas de alquiler salta un anuncio hasta sus ojos: “Alquilo habitación a cambio de prestaciones sexuales". Cierra el periódico y después de unos segundos lo tira a la basura.

Al día siguiente de ver ese anuncio tiene una megabronca con su jefa. La jefa es una tipa bastante mala en todos los sentidos, que no soporta ver a la gente feliz. Clara no lo es, pero siempre pone buena cara, así que la cabrona de la jefa piensa que le va de puta madre y le hace la vida imposible. De pronto comienza a machacharla, como de costumbre, por una tontería, ya son tantas las excusas para humillarla que Clara siempre la oye sin escucharla. El caso es que la jefa en un momento dado le sube mucho la voz, casi le está gritando y es cuando Clara le espeta en voz bastante alta: “Eres una loca, háztelo mirar, tienes una patalogía, y de las gordas, ¡Gorda!”. A la media hora tiene una carta en su mano. Está depedida.

Llega a su casa, sin ningún tipo de sentimiento definido. Se mete en internet y recuerda el anuncio del día anterior, teclea en el buscador algunas palabras clave: alquiler, habitación, sexo; y para su sorpresa se depliega todo un mundo de posibilidades. Después de leer muchos anuncios se decide a escribirle a uno:
"Estoy buscando piso y me gustaría saber más detalles sobre tu oferta. ¿Cuántos años tienes? ¿Vives solo? ¿Sería totalmente gratis?¿Cuántas veces a la semana tendríamos que follar? ¿Te pondrías preservativo? ¿Habría que hacer algo fuera de lo normal? Es decir fuera de follar a la manera tradicional o te van otras cosas".

A lo que Hero85, contesta: "Sí, vivo sólo, todo sería totalmente gratis, incluído los gastos. A cambio tendrías que acostarte conmigo, claro. No te preocupes, nada excesivo ni extremo, yo pienso en dos o tres veces a la semana, lo normal ¿no?. Y hombre, a quién le amarga un dulce, en principio sí, sería follar de manera tradicional, pero si te animas a algo más, a mí no me molestaría. Por supuesto que utilizaré preservativo".

Carmelo, otro de los ofertantes, es más exigente: "Mi casa está cerca del metro de Argüelles. No tendrías que pagar nada, solamente tendrías que tener relaciones sexuales conmigo. Tengo 36 años y estoy trabajando, pero antes me gustaría que me enviaras unas fotografías tuyas, ya que he recibido bastante e-mails y tengo que elegir a una de vosotras".

El correo de Clara se llena en poco tiempo con la información que desea saber. Pedro es uno de los chicos que le envían su teléfono a la primera, sin pedirle más detalles, más información acerca de ella. Ofrece una habitación en el barrio madrileño de Salamanca y promete cama y comida a cambio de unos cuantos encuentros semanales. Después de la llamada ese mismo fin de semana quedan en un café, para la entrevista. Discuten sobre los detalles del tipo de sexo, así como de las normas de convivencia, pero Clara no está de acuerdo. El chico vive en un piso compartido y pretende meterla en su habitación.

Finalmente recibe un mensaje de Hero85, ha sido la elegida, quedan para cerrar el trato. Él es un tipo guapo, sonriente, y a Clara le sorprende su aspecto normal. Podría ser un chico de barrio cualquiera, uno de esos que le hace la cena a la abuelita de vez en cuando y que incluso ayuda a su hermanito con los deberes de matemática. Se expresa de manera elocuente y tiene un vocabulario de lo más extenso. Su actitud es educada y parece comprensivo con las dudas que muestra Clara.
Cierran el trato. Se dan la mano cordialmente y se despiden con un beso en la mejilla. El lunes a las 20:00 horas Pablo –así se llama-, esperará a Clara en su casa. Ella dejará sus cosas, y luego, si no está muy cansada tendrán su primer encuentro en su nueva casa".