Literatura y algo más














miércoles, 19 de noviembre de 2008

Fermín Mendigo



Miércoles, seis y cuarenta y cinco de la mañana, calle Bilbao de Madrid, una de las más céntricas de la ciudad. Tirado en el suelo envuelto entre suciedad y telas veo a Fermín, o por lo menos así lo llamo dentro de mí. Fermín Mendigo, como le he puesto de apellido, está intentando resguardarse dentro de la cabina de un cajero, pero sale torpe y desorientado, ante los insultos de algunos que quieren sacar dinero.

Voy hacia el metro, soy una más en medio del reguero, me dan un periódico en la entrada, de esos gratuitos, tan en auge, y veo un titular “Según un estudio del Ayutamiento el 10% de los mendigos de Madrid son licenciados”. Me pregunto qué habrá en la cabeza de Fermín, e imagino que quizá ecuaciones aprendidas en la facultad de geología se enmarañan con el dolor de estómago y la angustia al tener que inventar -un día más-, estrategias más difíciles que cualquier cálculo matemático para poder encontrar, un trozo de algo que se pueda mascar.

Me monto en el metro, y el zumbido del arrancar del tren me hace recordar cómo habrá sido el posible pasado de Fermín, veo a un montón de chavales apiñados en el vagón con sus mochilas de universitarios, y me pregunto cuál habrá sido el estilo del chico de antaño, cómo habrá sido su risa. Su declive. Qué pasó con los demás que le rodeaban. Su familia. Sus amigos. La respuesta es fácil de saber. Basta con verlo para suponer qué fue de ellos. No estaban, desaparecieron.

Paso por mi asidua ruta matinal, otra vez, al día siguiente, a pesar del frío veo a Fermín en la intemperie, lee un libro, le tomo una foto con el móvil a lo lejos, para que no vea que lo hago, “no sólo de pan vive el hombre” dijo Él hace más de dos mil años, pero tampoco vive sólo de ideas, ni de historias. Fermín Mendigo, quién te vio y quién te ve. La rueda de la fortuna parece que, cuanto menos, te ha arrollado.

Hoy paso nuevamente por la calle Bilbao, no hay rastro de ti. Oigo la sirena de una ambulancia, la asocio, “Un Mendigo”, me digo. Rechazo la idea, mi mente va hacia otro lugar. Hacia un campo, una familia, respiras aire puro y siembras trigo, un niño corre, te besa, te levantas, lo coges en brazos, ha cambiado tu apellido, ahora simplemente eres Fermín.

sábado, 8 de noviembre de 2008

"Quiero ser como Junot"



Una vez tuve en clase de escritura creativa, aquí en Madrid, a una compañera que era lo más pijo (sifrino) del mundo. Teníamos en clase a un chico dominicano, y ella estaba loca por él. Cristina, así se llamaba, era la típica niña requeteguapa que enloquecía a todos los chicos de clase, pero ella sólo tenía ojos para el dominicano. Un día que llegó superemporrada a clase estaba acosándolo sin ningún tipo de disimulo, y le dije en un susurro : Cristina, por favor, córtate un pelo. Y ella me dijo: Ay Daniela, es que me vuelve loca su colorcito. Y gracias a ese colorcito marroncito, como decía ella, terminó habiendo una historia al más puro estilo 9 semanas y media, pero con un final un poco menos retorcido. Cristina y el dominicano, fue una historia bonita de amor.

En fin, cuento esto, porque cuando Cristina decía "Me vuelve loca su colorcito", creo que dentro de "Colorcito" englobaba muchas cualidades que desbordaba el chico, producto de su país y de su cultura. Cultura que hoy en día conozco mucho mejor gracias a "La maravillosa vida breve de Óscar Wao", novela ganadora del Pulitzer 2008y escrita por el dominicano Junot Díaz, afincado en Estados Unidos. El libro no tiene desperdicio. Es ágil, agudo, entretenido, lleno de imágenes e ideas brillantes y sobre todo nos empapa de muchos hechos acontecidos durante la época del dictador Trujillo en República Dominicana, que desconocía yo, aunque vengo de tan cerca, de Venezuela. A pesar de ser una crítica social bien fuerte es muy divertida y actual, sus casi 300 páginas me las leí en dos días, porque es imposible soltarlo una vez que se coge. Lo acabo de terminar justo ahora y me deja un espléndido sabor de boca. Yo creo que ahora las niñas que viven en alguna cultura que no es la suya de origen, ya no querrán ser como Beckham, sino mas bien como Junot.

Arriba : Foto de Junot Díaz.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Carta a D.



"Acabas de cumplir ochenta y dos años. Has encogido seis centímetros, no pesas más de cuarenta y cinco kilos y sigues siendo bella, elegante y deseable. Hace cincuenta y ocho años que vivimos juntos y te amo más que nunca. De nuevo siento en mi pecho un vacío devorador que sólo calma el calor de tu cuerpo abrazado al mío". Así comienza "Carta a D." , del filósofo André Gorz (Editorial El arco de Ulises), un libro atípico en el que el autor, a través de una carta a su esposa, reflexiona acerca de qué es lo verdaderamente importante y qué es lo que nos hace subsistir. Aunque como decía Faulkner en sus "Palmeras Salvajes": "Toda la humanidad que ha pasado por los mismos trances apenas significa nada, porque nadie puede decir qué hacer para subsistir". Pero en mi opinión Gorz nos da las claves en su libro -a pesar de su final-: lo recomiendo.

A través de las ciento diez páginas de "Carta a D.", Gorz nos lleva por su vida de filósofo, escritor y esposo, y cuando echa la vista atrás se da cuenta de que lo único que en verdad ha merecido la pena entre fama, libros, trabajos excelentes, ha sido lo vivido junto a Dorine, su esposa: "Algo fundamental nos era común, una especie de herida originaria". Ambos colaboraron intensamente el uno con el otro durante toda su vida. Hay una parte que me encanta en la que el autor dice algo así como: "La gente decía que éramos obsesivamente atentos el uno con el otro". Me maravilló leerlo, ojalá fueran de esa naturaleza tan bondadosa todas las obsesiones.

Anécdotas interesantes hay docenas en este libro: ellos construyeron con barro su propia casa, el uno salvaguardaba el trabajo del otro en todas las áreas, en fin, una pareja desde mi punto de vista, ideal. El final es un poco triste, Dorine estaba muy enferma y sufría de dolores insoportables, y en el año 2007 se suicidaron juntos en su casa de Vosnon, en Francia. Pero lo vivido nadie se los quita, "Qué viva los novios" -no se me vaya a mal interpretar, no estoy haciendo apología del suicidio, el viva es porque se hicieron muy felices-. Y éste es un pequeño homenaje a André y a Dorine, de una venezolana en Madrid, unas líneas dedicadas a un astríaco y a una inglesa que ahora están por allí, en su propio París.

Arriba: Foto de André Gorz, junto a su esposa Dorine.

martes, 16 de septiembre de 2008

Noveno aniversario



16 de septiembre de 2008. Tal día como hoy, pero hace nueve años llegué a España. Dejé Caracas llorando como una Magdalena, no sé exactamente por qué, supongo que porque sabía que a partir de ese momento mi vida daría un millón de giros inesperados que quizá me causarían ciertos sufrimientos. En todo este tiempo,efectivamente, he dado una y mil vueltas por un sinfín de situaciones, y a pesar del trabajo que he pasado, los muchos kilos de más ganados a punta de angustias, etc., etc., hoy en día he conseguido lo que era más importante para mí. Así que estoy contenta y celebro este noveno aniversario en mi Madrid con Joaquín, Patricia, Laly, Alicia y tantísima gente que me ha abierto sus brazos en este bonito país.

Por supuesto que aún falta muchísimo por recorrer, pero lo vivido, lo leído y lo escrito nadie me lo quita. Según la numerología el nueve está asociado a la persistencia, generosidad y capacidad de empuje.Que así sea. Seguiremos en la lucha.

Arriba: La Gran Vía de Madrid.

martes, 8 de julio de 2008

Lo bello y lo triste



Yasunari Kawabata, así a "bote pronto" -como decimos en Venezuela- este nombre suena como a Koji Kabuto o Sayaka, los protas de Manziger Z, un manga japonés que estuvo en todo su apogeo durante mi infancia. Pero no . Kawabata (1899-1972) fue el primer japonés en ganar el premio Nobel de Literatura, lo hizo en el año 1968 y sus libros gozan de estupendas críticas alrededor de todo el mundo.

Lo que a mí me estremece de este nombre es el hecho de que tres años después de ganar lo que sería el sueño de casi cualquier escritor, viene nuestro amigo Kawabata y se va al otro lado inhalando gas. Y yo que me entero mucho después porque lo hizo un año antes de que ésta, su servidora, naciera. Me quedo con cara de póker y en mi manía de hablar a los que ya no están le pregunto ¿Qué te pasó, Kawabata? ¿Por qué no nos pediste ayuda?

Ya el Papa Juan Pablo II abolió el purgatorio hace unos años, pero hasta donde yo sé el limbo sigue existiendo. Quizá allá, hacia el año 1972, yo estaba por ahí, en esa especie de cielo de los no nacidos ¿Por qué no nos llamaste? Quizá...quizá... alguien hubiera podido hacer algo. ¿O es que ya estabas demasiado cansado de todo? De este seguir llegando a diario que es la vida y que a veces parece que no nos conduce a ninguna parte.

Estabas en tu derecho, pero entiende que no lo entienda. Nietzsche escribió una frase que me gusta mucho "El que tiene un por qué para vivir encuentra el cómo". Tenías el cómo, tenías tus letras. Aunque supongo que al final esa sensibilidad de artista fue lo que te mató. No me extraña nada el título de último libro "Lo bello y lo triste", porque creo que eso era la vida para ti, bella, pero inmensamente triste.

Arriba (Imagen de Yasunari Kawabata).

martes, 17 de junio de 2008

Fobias compensadas



Hoy me permito apartarme un poco de los libros para comentaros algo.Viendo una entrevista antigua(en el You Tube) que hace el periodista Luis Alegre a Leonor Watling (actriz y cantante), él le pregunta que cómo lleva el miedo que le tiene a los aviones con lo que viaja. A lo que Watling responde algo más o menos así "Es curioso, los psicólogos dicen que eso se debe a las fobias compensadas" ¿Fobias compensadas? -me pregunto yo, mientras sigo oyendo la entrevista-, ella agrega en el acto: Sí, me lo han dicho los psicólogos, hay una teoría que se llama fobias compensadas.

Consiste en que cuando todo te va estupendamente bien -en su caso viajar de un lado para otro haciendo películas, dar conciertos y ganar mucho dinero-, buscas algo en este caso malo que equilibre la balanza, en pocas palabras, cuando todo marcha estupendamente, haces que surja algo que lo ensombrezca todo, para que así no vaya la cosa tan bien, en su caso, tenerle un miedo repentino y tremendo a los aviones.

Inmediatamente busqué en internet lo de las fobias compensadas, y la verdad es que no encontré información. Así que no sé si en verdad es una teoría o no, pero sí sé que pasa. En mis carnes lo he experimentado más de una vez, en ocasiones cuando las cosas van increíblemente bien, mi inconciente me ha jugado malas pasadas y me ha hecho jaque mate. El resultado de todo ha sido una sombra inmensa en lo que iba "requetebien". El hecho es que sea real o no la teoría, creo que hay que mantener a raya al inconciente, pues juega malas pasadas a más de uno que piensa que es inofensivo. Nada de eso, cuidado con el inconsciente, que de inofensivo poco tiene.

martes, 10 de junio de 2008

La tertulia

No fue posible llevar a nuestros tertulianos a la isla de Margarita (Venezuela), como teníamos pensado. Así que en vez de una caipiriña, cada quien se ha preparado su copa en casa, algunos toman whisky, y otros se decantan por bebidas más sofisticadas, se meten en el chat de literatura a la hora acordada:

García Márquez es el primero en tomar la palabra:


- Qué clase de misterio es ese que hace que el simple deseo de contar historias se convierta en una pasión, que un ser humano sea capaz de morir por ella, morir de hambre, frío o lo que sea, con tal de hacer una cosa que no se puede tocar...

Desde el norte del mismo continente americano contesta Auster35 (Paul Auster), y después de decirle a García Marquéz que ese enigma lo experimentan todos comenta:

- (La escritura) es una actividad que parezco necesitar para sobrevivir. Me siento muy mal cuando no lo hago. No es que escribir me produzca un gran placer, pero es mucho peor si no lo hago.

A lo que su paisano John Dos Passos responde:

- A mí también me pasa. (Al escribir) te aligeras mucho el pecho, echas fuera emociones, impresiones, opiniones. La curiosidad empuja a continuar, es la fuerza conductora. Hay que librarse de lo que se ha reunido; es algo que hay que decir acerca de la literatura. Hay mucho alivio en un volumen grueso.

Pero más de uno difiere, y no ve en la escritura ese alivio del que habla Dos Passos.

- Escribir es una droga que me repugna y tomo - dice Fernando Pessoa.
- ¿Cómo?-interrumpe Auster35.
- Eso mismo.El vicio que desprecio y en el que vivo. Hay venenos necesarios y los hay sutilísimos, compuestos de ingredientes del alma, hierbas cogidas de los rincones de las ruinas de los sueños, amapolas negras encontradas al pie de las sepulturas (...) hojas largas de árboles obscenos que agitan las ramas en las márgenes oídas de los ríos infernales del alma (...) Moverse es vivir. Decirse es sobrevivir.

Hay quien quiere mostrar la otra cara de la moneda:

Para mí escribir es (también) como un vicio, una manía. Me hace feliz escribir, me siento desdichado cuando no- comenta el uruguayo Juan Carlos Onetti.

Una extraña los espía desde el comienzo de la sesión, sólo lee, y es incapaz de hacer notar su presencia. Al apagar el ordenador decide que, a pesar de todo, ella dedicará su vida a la escritura.

Todas las opiniones de los autores están sacadas del libro titulado "El oficio del escritor", una recopilación de Ana Ayuso.

Post Data: Lo del formato chat es una idea que se la debo a mi compañera de escritura creativa, Eulalia Cabezas, alias Laly.

viernes, 6 de junio de 2008

En compañía de la gata Mina



Estoy preparando la reseña del libro titulado "El oficio del escritor". Pero hasta entonces, los dejo en compañía de la gata Mina. Amiau.

Foto: Joaquín Sánchez.

miércoles, 4 de junio de 2008

En honor a los que no conocí

Hay personas que no llegué a conocer, y que siempre recuerdo. Uno se llamaba Samuel, su madre lo llevaba de copiloto dentro de su cuerpo cuando pasó lo del 11M, y bueno, el resto lo supe por las noticias, así que desde el 2004, cada vez que me pasa algo bueno se lo dedico a él. También está, desde hace menos tiempo, Javier, un familiar de mi novio, tampoco está y cada vez que veo su foto en casa de mis futuros suegros hablo con él en silencio, le digo lo guapo que es y la inteligencia y benevolencia que le veo en esos bonitos ojos, le cuento que nos va muy bien a su familiar y a mí, le digo que su abuela me cae genial y que su abuelo además de un genio es un cachondo. Le comento que aunque no nos conocimos antes lo hacemos ahora, y que, junto a Samuel, para mí él será un ángel siempre presente.

Ahora hay un tercero que me acompaña, aunque ella sigue aquí (pero de qué manera...), se llama Elisabeth, Elisabeth Fritzl, sí, esa chica que ha soportado y vivido lo invivible. El hecho es que tengo un sueño: tener una vida plena, que justifique mi paso, para después poder regalársela a ellos.

viernes, 30 de mayo de 2008

Ayer tomé café con Borges



Pues sí, me he estado reuniendo con él a lo largo de esta semana y me ha contado muchas intimidades. Me ha dicho sus “trucos del almendruco” a la hora de escribir. Primero -me dice Borges en voz baja- hago un borrador mental, que voy limando hasta que se parece a lo que deseo, después lo escribo y corrijo mucho sin importarme si ese escrito va a ver la luz o no. Nunca pierdo de vista el primer consejo que me dio mi padre cuando supo que me quería dedicar a la literatura: “Escribe sólo cuando sientas una íntima necesidad de hacerlo, corrige mucho y no te apresures en publicar”. Y -me cuenta cómplice-, que ese consejo ha sido “mano de santo” a la hora de hacer toda su obra.

Le he confesado que tengo dudas con respecto al estilo cuando escribo. Temo repetirme, o por el contrario, temo el no tener estilo propio, a lo que Borges me contesta: No te preocupes, el estilo lo da el tema. Siempre que haya emoción –que es lo que mueve o saca adelante cualquier texto- y un tema, el estilo saldrá sólo, será la resultante de esos dos elementos.

Es simpático, ocurrente, entre las cosas serias asoma frases graciosas, y es que siempre lo he pensado, el humor va de la mano con la inteligencia. Le pregunto también que qué me aconseja leer, me dice que son muchos los buenos escritores que tiene como referencia y me nombra a unos cuantos: Chesterton, Kipling, Withman, Dante, Shakespeare, Kafka, Robert Browning, Robert Frost, Fray Luis de León, San Juan de al Cruz, Enrique Banchs, Juan Ramón Jimenez, Cervantes…

Ya se hace tarde y él se tiene que ir, le digo que tengo amig@s escritores que querrán hablar también con él, le pregunto que qué pueden hacer para saltar la barrera del espacio-tiempo que nos separa. A lo que contesta: no me puedo aparecer cada dos por tres en los sueños de la gente, pero todo lo que te he dicho y lo que me queda por decir sobre la escritura está aquí. Nos estrechamos la mano y me siento un poco triste al dejarlo ir.

Arriba: Borges tomando café, yo en el contraplano.

lunes, 26 de mayo de 2008

Verde esperanza

Hoy vestimos al blog de ¡Verde esperanza!

jueves, 22 de mayo de 2008

Flaubert y las aristas de la escritura



En las cartas que escribió Flaubert (1821-1880) a lo largo de su vida, se puede ver claramente la ambivalencia que sentía hacia la escritura. Por un lado habla de días de desesperación, sin descanso, agotadores, hasta el punto de sufrir altas fiebres en la búsqueda de la palabra o la frase más adecuada; pero por otro, deja claro que su vida sin las letras no es nada.

Según palabras del propio Flaubert el dedicarse a escribir “es un placer y un suplicio a la vez”. De hecho tuvo etapas en las que tiró todo por la borda “en cuanto a escribir, he renunciado totalmente, y estoy seguro de que jamás veré mi nombre impreso; ya no tengo fuerzas, no me siento capaz, afortunada o desgraciadamente es verdad (…) queriendo subir tan alto, me habría destrozado los pies con las piedras del camino”, esto lo escribe el autor en 1839.

Para nuestra fortuna en 1845 decía “ Trabaja, trabaja, escribe todo lo que puedas, tanto como tu musa te arrastre. Es el mejor corredor, la mejor carroza para avanzar en la vida. El cansancio de la existencia no nos pesa sobre los hombros cuando componemos” (…) “Continúo mi lenta obra como un buen obrero que, con los brazos arremangados y los cabellos sudorosos, golpea sobre el yunque sin preocuparse de si llueve o si hace viento, si graniza o truena. Antes no era así. Este cambio se ha producido naturalmente. También ha influído mi voluntad. Me conducirá muy lejos, espero. Si bien, temo que se debilite, pues hay días en que siento una desidia que me da pavor”.

Sin duda alguna, lo de Flaubert con la escritura fue un amor de novela.

miércoles, 21 de mayo de 2008

Barro



Hoy toca un relatito:

Barro, nieve, llovía, una mano invisible cogió arcilla, moldeó al hombre y allí comenzó. Llueve, está sólo, hace frío, alguien le recita poesías al oído ¿está muerto? ¿es el fin o la llegada? No sabe si está yendo o viniendo, es que los inicios ¡Se parecen tanto al fin!

Sístole, diástole, sístole, diástole, cada vez más fuerte ¿es un feto? ¿o un viejo despegando? ¿lo arrullo? ¿lo abofeteo?, piensa el que nos creó en silencio.Y es que a veces se equivoca, nos hizo a su imagen y semejanza, de barro, escurridizos, con tendencia a la deformación.

¡Pobrecito mío!, quién dijo que eras infalible, yerras como el que más, pero aún así yo te quiero; en infinito... Te tengo dentro, soy tú, tu imagen, tu semejanza y cuando me abofeteas con o sin razón la ilusión de tu existencia me hace seguir aquí.

Muchas mujeres se han proclamado tus esposas, yo también quiero serlo, aunque no huela a jazmín. Sé que entiendes mis “peros”. Eres consciente de que a veces hablas demasiado bajo. Yo oigo tus poesías porque tengo vista y oído, pero hay otros que no, porque en una equivocación se quedaron sin ver u oír. A veces pareciera que arrullas a los degenerados y como en un videojuego castigas al equivocado.

Estoy a la espera de que se termine este largo trámite, para verte a la cara y susurrarte al oído. Dame tiempo para decir todo lo que tenga que decir, pero apenas haya emitido la última palabra, por favor, cógeme en brazos como una recién casada y llévame junto a ti.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Las tentaciones de Kafka



Kafka vuelve a la vida; mientras escribe nosotros lo acompañamos. Como si de una rendijita se tratara, página a página vemos la correspondencia que el escritor dirigió a su novia Felice, a su editor y demás personas relacionadas con su vida y obra.

Siempre he pensado en los grandes como criaturas diferentes, en cierto modo, claro que lo son, pero no están exentos de las dudas e inseguridades que todos tenemos. En el libro "Escritos sobre el arte de escribir" (Ediciones Fuentetaja); podemos apreciar muy de cerca, y de primera mano,los pensamientos del autor a través de su escritos personales: "Cuando me contemplo interiormente, veo tal enrevesamiento de cosas imprecisas, que me resulta imposible justificar con exactitud mi aversión contra mi mismo". Kafka, como cualquier mortal, se sentía tentado muchas veces a tirarlo todo por la borda, o incluso, a pensar que lo que escribía era malo: "(...) Mi libro, librito, cuadernito [escribe a Felice haciendo referencia a "Contemplación"] ha sido felizmente aceptado. Pero no es muy bueno, es preciso escribir cosas mejores". También hace referencia a la tentación de dejarlo todo. Mientras habla de una novela que escribe comenta "(...) Parece sobremanera pesada para mis doloridos hombros, entonces preferiría abandonarlo todo y cavarme allí mismo mi fosa, al fin y al cabo no puede existir un lugar más bonito para morir, más digno de la desesperación total, que la novela escrita por uno mismo".

Pero mi parte favorita de esta joyita de libro es cuando Kafka le escribe a Felice, porque ella siente celos por el amor que él le profesa a la escritura: "(...)¿Dónde existe el menor motivo de celos? De hecho, cuando todo lo demás está en orden, mis personajes se cogen del brazo y corren a tu encuentro, para, en último término servirte a ti. Cierto que, incluso en tu presencia, no me desprendería de la novela; sería terrible que fuera capaz de ello, pues gracias a que escribo me mantengo con vida, me aferro a esa barca en la cual te encuentras tú, Felice. Ya resulta bastante triste que no consiga auparme a ella. Pero comprende, Felice, que tendría que perderte a ti y a todas las cosas si alguna vez perdiera el escribir".

Kafka, lleno eres de gracia. A pesar de dejarte tentar más de una vez, nos cogemos del brazo y corremos a tu encuentro, para, en último término servirte a ti.

(Arriba: Imagen de Franz Kafka).

martes, 6 de mayo de 2008

Disciplina...disciplina...



Me acabo de terminar el libro de Annie Dillard: Vivir, escribir. Se lee de un tirón y es de lo más interesante. Quiero reproducir una parte del texto, que seguro nos sirve a muchos, pues a veces la inspiración, lamentablemente, no va de la mano con la disciplina:

"... El modo en el que pasamos los días, es, cómo no, el modo en el que pasamos la vida. Lo que hagamos con esta hora, con esa otra, es lo que de hecho hacemos. Un horario es una defensa contra el caos y el capricho. Es una red para atrapar los días. Es el andamio en el que puede encaramarse un obrero para trabajar con ambas manos en determinadas secciones del tiempo. Un horario es el simulacro de la razón y el orden. Es producto de la voluntad, es una falsedad, así es como llega a existir; es un remanzo de paz, un refugio en medio del cataclismo del tiempo; es un bote salvavidas en el que te encuentras muchas décadas después y compruebas que sigues vivo. Cada día es igual que el anterior, de modo que recuerdas después la serie como si fuese un dibujo desvaído, pero poderoso".

Y para dejar la idea bien "cerradita", termino con una frase del libro Pura Alegría de Antonio Muñoz Molina: "No hay que cansarse de repetir que en la literatura, como en la vida, nadie, a no ser que sea un impostor o un sinvergüenza, posee más armas que el trabajo, el entudiasmo, la paciencia y la tenacidad".

Así que a los que escriben y a los que no, suerte con lo de la disciplina...

lunes, 5 de mayo de 2008

Yo



Hoy escribo un pequeño relatito inspirado en un poema de Jacinto Benavente:

- Yo no me como eso, a mí no me gusta.
-Te lo vas a comer porque yo paso demasiado tiempo cocinando como para que ahora lo dejes en el plato.
-A callar los dos. Aquí el que manda soy yo.

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- Quiero casarme.
- Yo no estoy preparado.
- Entonces yo me voy de esta casa.
- Vete si te da la real gana.

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- Yo soy un artista y mi obra habla de la inexistencia de la resistencia.
- Yo no la entiendo.
- Porque sólo yo soy capaz de hacerlo.

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- Regalémosle ese vestido del escaparate.
- Es muy caro.
- El que te compraste la semana pasada costó el doble que el vestido que estamos viendo.
- Pero era para mí.

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- Estoy en la ruina, me quedo sin techo.
- Yo [en cambio], me voy de vacaciones al Peloponeso.

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La gallina cacarea. El perro ladra. El pato dice cua-cua,y el gato miau-miau. Pero sólo el que ama sabe producir ese extraño sonido que a veces es tan dificil poder escuchar: TÚ

lunes, 28 de abril de 2008

Lazos que estrangulan



Me han impresionado unas frases del último libro que he leído, es de Philip Roth:

"... Mis deficiencias están en la base de su sufrimiento. Sitúale cerca de mí y la herida empieza a sangrar" (...)"Basta que le hable para que todo lo que es fuerte en él quede paralizado. Y sólo tengo que permanecer en silencio mientras él habla para socavar lo que le hace eficaz".

Estas palabras son el retrato de una persona que ha maltratado a otra. El que narra es el protagonista de la historia y habla de las secuelas que ha dejado en su hijo. Me han llegado a lo más profundo y hasta he llorado por el muchacho.

martes, 22 de abril de 2008

El libro se va de fiesta



Mañana se celebra el día del libro, en honor a dos grandes de la literatura: Cervantes y Shakespeare, pues ambos fallecieron el 23 de abril de 1616. Así que aquí en Madrid, y en muchas otras ciudades españolas, hay un montón de actos, conferencias y proyecciones de películas para celebrar la existencia de nuestros compañeros de papel y de los amantes de éstos. La mayoría se celebrarán por la noche.

Desde aquí recomiendo un libro que me gusta mucho. Es de teoría literaria, pero tan ameno que entretiene tanto como si fuera una novela, se llama "Pura Alegría" y es de Antonio Muñoz Molina. Al que tenga tiempo y ganas de leerlo que lo disfrute y ¡Feliz día del libro!

miércoles, 16 de abril de 2008

Martín




Hoy toca un cuento, aquí se los dejo:

Te he comprado un libro. Es el primer regalo que te hago, pero no lo podrás leer hasta que tengas por lo menos 9 años, porque si no creo que no lo entenderás, el título es bonito, se llama “Kafka y la muñeca viajera” , está basado en una historia real, y cuenta como durante tres semanas Kafka escribió cartas a una niña que había perdido su muñeca, el escritor, como buen cuentista, le dijo a la pequeña que su muñeca estaba de viaje, así que la puso a recorrer mundo y la niña tan contenta, dejó de sufrir. ¿Qué por qué te he comprado un libro así? Martín, porque cuando seas mayor no me importa que seas Drag Queen, Travesti, Vagabundo o loco, pero por Dios santo, te ruego que no seas mala persona. Es lo único que espero.

Apenas pongas un pie en este mundo, todo lo mío será tuyo, no tengo un gran legado para ti, lo único que poseo son libros. Hay como trescientos y son todo lo que soy, no espero que te gusten, lo que intento decirte es que a tu llegada me tendrás a tu disposición, y a mis libros, nuestros libros. Pensábamos llamarte el año que viene, pero mamá se ha quedado sin trabajo y habrá que esperar. Papá gana bien, pero hoy en día se necesitan dos sueldos.

Papá…; espero que te parezcas más a él, es un tipo mucho más sano y equilibrado que tu madre, con una familia telerín de la cual ha heredado buenos hábitos. Es la luz que me aclara y supongo que con el amor que nos profesamos, tienes que, por narices, ser un niño que nazca con grandes dosis de este ingrediente. Sí , también es otra cosa importante que siempre tienes que tener a mano, será una especie de escudo, aunque muchos digan lo contrario, no hay nada más fuerte que el amor, será sin duda alguna una especie de pócima ante lo que te aceche.

No sé si realmente quieras venir cuanto te llamemos. Dame una señal. De algo tengo que avisarte, para que te vayas preparando psicológicamente en el caso de que al final vengas. Tu madre es la menor de tres hermanas y tu padre el menor de seis, y para colmo ya somos mayorcitos. Lo que intento decirte es que no tendrás primitos para jugar, porque ya el menor de todos tiene 16 años, y tampoco creo que puedas tener hermanitos, porque como ya te he dicho mamá siempre está desempleada y no creo que el dinero de para llamarte a uno. ¿Aún así quieres venir? Piénsatelo bien, Martín, después no digas que no te lo he dicho.

Por otra parte sí te puedo asegurar diversión, con nosotros nunca te aburrirás, tu papá es inteligente, todo le interesa, gracioso, divertido y guapísimo, bueno, aunque supongo que eso a ti te trae al fresco. Mamá está loca, vive como en un mundo imaginario y se pasa la vida inventando historias. Cada noche te haría un cuento a medida, serías el único niño del cole con una historia nueva noche a noche hecha especialmente y sólo para ti. ¿Qué chuli, no?

Mamá también baila muy bien, podremos bailar todo lo que quieras, es una de las pocas cosas buenas que te vendrán en los genes de mi entristecido país, la facilidad y la gracia para bailar, aunque parezca una tontería no lo es, fue bailando como papá se enamoró de mí. Así que lo más importante de mi vida lo he conseguido bailando, qué cosas ¿no?…

La vida me parece triste, pero te puede dar momentos felices. Digamos que es tragicómica. Cuando vengas, te recibiremos con música de Pink Floyd ¿Qué te parece? La música de papá la dejaremos para otra ocasión porque es demasiado heavy.

Bueno Martín lo dicho, que te estamos esperando, y que sepas que decidas o no venir, el sólo hecho de pensar en ti, ya nos ha hecho compartir.

Arriba (Imagen del libro "Kafka y la muñeca viajera").

lunes, 7 de abril de 2008

Un trabajo de alquimia que no termina nunca



Hoy recojo unas palabras de la escritora Ana María Matute aparecidas en la revista literaria "Mercurio" del mes de abril de 2008: "Para mí, escribir no es una profesión, ni una vocación siquiera, sino una forma de ser y de estar, un largo camino de iniciación que no termina nunca, como un complicado trabajo de alquimia o la íntima y secreta cacería de mí misma y de cuanto me rodea..."

A los que nos da por escribir no sé muy bien si estamos destinados a la redención o a la perdición. A veces me parece que esas ansias crónicas de poner todo en un papel causan en mí sensaciones diametralmente opuestas, en algunos momentos se parece a una paz infinita, y otras se me asemeja mas bien a un vicio, con esa sensación tan extraña que los caracteriza: te sientes empujado en los momentos menos adecuados o propicios a una tarea específica casi más allá de la decisión de tu propia voluntad. Por ejemplo, ahora estoy en paro y sólo pienso en escribir, en nuevas historias que surgen y en la fecha límite para la entrega de una novelita para un concurso, en fin que a veces siento que soy una especie de causa perdida, pase lo que pase y hasta en la más extremas circunstancias en ocasiones sólo soy capaz de pensar en dos cosas: En mi Joaquín y en escribir.

Arriba (Foto de Ana María Matute).

miércoles, 5 de marzo de 2008

Peludo y de ojos grandes



¿Dé qué será mejor morir? De hambre o de un ataque cardíaco. Vivimos en un mundo de extremos, o se está sin trabajo o se está con exceso de éste. Mientras que, por ejemplo, en España el desempleo ha subido por quinto mes consecutivo después de aumentar en 53.406 personas en febrero, quedando la tasa total en 2.315.331 parados; en Japón caen fulminados los trabajadores en sus oficinas a causa de muertes súbitas, a este fenómeno que cada día se va cobrando más vidas se le llama "Karoshi". Aunque suena a nombre de muñequito japonés, peludo y de ojos grandes, lo que significa literalmente es: "muerte por exceso de trabajo", y cada año son 10.000 las víctimas que lo sufren, sólo en Japón.

O sea que tenemos dos opciones: o literalmente te matas trabajando, o te quedas en el paro, y así algunos han encontrado una fórmula perfecta: 1 (una persona) trabaja como si fueran (3) y le pagan la mitad (1/2) de lo que sería un sueldo digno = ¡Todo son ganancias! Así que si unos trabajadores mueren de hambre y los otros de estrés ¿Qué más les da? Total, la plebe siempre ha sobrado, y ese no es su problema, ellos lo único que son capaces de ver es que sus cuentas corrientes engordan hasta explotar, ah no, se me olvidaba, los que explotan son los demás.

La muerte por karoshi es repentina y sobreviene por hemorragia cerebral o insuficiencia cardiaca o respiratoria, debido a un exceso de fatiga que produce alta presión y endurecimiento arterial. Las personas más propensas tienen entre 40 y 50 años, y más de la mitad son ejecutivos, empleados de oficina y funcionarios públicos.

Espero que el día de mañana si me encontrara a la niña de Rajoy, por nada del mundo tenga esta conversación, que por demás sería más que probable si la situación no cambia:

-¿Qué haces solita por aquí? ¿Cómo te llamas?
- Soy La niña.
-¿Y tu papi?
-Cayó fulminado como una mosca mientras trabajaba.
-¿Y tu mami?
-En la cárcel, como Jean Valjean, el de Los Miserables, por robar un mendrugo de pan, estaba en el paro.
- Ven a casa. Te ayudaré.
-No puedo, estoy en horas de trabajo. Y es mejor que se vaya, porque ahora en esta calle hay camaras que graban a la clientela.

Quien lo hubiera pensado, resulta que detrás de Candy-Candy, Heidy, Clarita y Picachu hay un montón de muertes pululando. No veré nunca más los dibujos animados. Y por favor, los de aquí de España, a votar este domingo, tenemos la esperanza de que las cosas vayan por mejor camino.

lunes, 3 de marzo de 2008

Filosofía felina



Aunque me apasionan los libros, debo reconocer que no toda la sabiduría está en ellos. En estos días al observar a la gata Mina he tenido una especie de pequeña revelación. Mina por circunstancias de la vida es una gata que se ha tenido que mudar a una casa con un nuevo amo, y en esta etapa no la acompaña nadie de su pasado. El hecho es que en un primer momento pensé que la gata iba a estar nostálgica, hecha polvo, que no se iba a adecuar a su nueva casa, etc. Nada más lejos de la realidad, la gata está eufórica, más bonita que nunca y perdidamente enamorada de su nuevo dueño. Mina vive en el más absoluto presente; ella siente que es querida y que está siendo muy bien cuidada y eso es lo único que le importa. Pasa de nostalgias pasadas, ni se atormenta por amenazas futuras. Si Mina fuera una persona seguro estaría lamentándose por la añoranza de tiempos pasados, aunque no fueran mejores, o torturándose por las posibles amenazas venideras. Lo cierto es que la gata no se complica, y por supuesto tendría razones, siempre pueden surgir peligros: un buen día su nuevo dueño podría no tener la posibilidad de tenerla o le podría nacer un hijo alérgico a los gatos,en fin... Pero Mina no se inmuta, sabe que en este momento es feliz y es lo único que le importa. Experimenta un placer continuo de vivir el presente en su estado más puro. Tomo nota de la filosofía felina.

Arriba: Close up de Mina.

lunes, 25 de febrero de 2008

Sentémonos en el borde del mundo



Gao Xingjian (Ganzhou, China, 1940), Premio Nobel de Literatura 2000, comenta en una entrevista publicada el pasado domingo un pensamiento que considero muy útil: "Yo propongo que nos sentemos en los bordes de la sociedad. Y digo en los bordes porque lo que no es posible es estar fuera de ella. En los bordes. Para verlo todo con suficiente desapego y poder pensar con independencia, lejos de la multitud y la locura". Y hablando de locura agrega: "Frente a la locura del mundo la soledad nos salva".

Me seduce la idea. Sentémonos en el borde del mundo, y cuando nos sintamos aturdidos por tanto ruido, refugiémonos un rato en el silencio y equilibrio que a veces nos brinda la soledad.

martes, 12 de febrero de 2008

La muerte de Harry



Según el hexagrama número 24 del I Ching, cualquier movimiento se lleva a cabo en seis etapas y la séptima es el retorno, por lo que el siete es símbolo de que se ha completado un período de tiempo.

J.K. Rowling (Bristol, Inglaterra, 1965),parece tener esta idea muy clara. El 21 de febrero saldrá a la venta en España el último libro de la saga del niño de gafas que la ha hecho multimillonaria.Muchos son los pequeños que reivindican la vida de Harry Potter, pero la autora lo tiene claro, ha llegado la hora de cerrar ciclo.

Leo una entrevista que le hace Juan Cruz a Rowling a propósito del séptimo libro de la saga y descubro que tras la escritora de Harry Potter, que muchos no consideran literatura -con o sin razón-, se esconde una mujer que es ferviente admiradora de Robert F. Kennedy y amante de la literatura de Scott Fitzgerald sobre el cual comenta: "Tuvo dos pesadumbres: la pesadumbre de su talento y su necesidad de crear y la de su vida privada, que era catastrófica". Actualmente sigue muy de cerca lo que está pasando en la política americana, pues comenta que la política exterior de Estados Unidos en los últimos años ha afectado, para mal, tanto a su país, como a España.

Nos gusta la visión que tiene de su personaje, y nos dice que éste sobrevivió porque fue fiel a sus convicciones, y gracias a ello venció a Voldemort (el malo de la historia). Llego a la conclusión de que está bien que los niños lean esta clase de mensajes, pues ya tendrán tiempo de sobra para descubrir que no siempre salen triunfantes los que son fieles a sus creencias. Así que ¡Larga vida a Harry en la mente de los niños!, aunque éste ya haya muerto.

Arriba: Foto de J.K. Rowling.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Redención



Hoy he continuado con la lectura de dos libros que había dejado un poco olvidados. El primero es de Tess Gallagher, poeta y viuda del escritor Raymond Carver, leí un fragmento de una carta que le envía ella a Robert Almant, el director de "Short Cuts"- adaptación cinematográfica de 9 relatos y un poema de Carver-,en el texto Gallagher le comenta al director: "Al verla [la película],se me confirmó lo que sospechaba, que Ray [Carver]y tú teneís buena sintonía. No te sabría explicar por qué lo creo. Puede que tenga que ver con esa escena tan perturbadora en la que la mujer que no puede cantar hace lo que se espera de ella, lo que ella piensa que tiene que hacer para tener éxito: desnudarse. El pahos, la tristeza, la verdad en carne viva, el dolor que implica me hace pensar en la escritura de Ray. Hay una especie de autoviolación en la actitud de esa mujer que me resulta tan cruel como el mayor de los sueños americanos: TRIUNFAR. Y por supuesto su público es partícipe de ello".

Por otro lado leo un fragmento del libro titulado "Escribir para curarse" de Jean -Yves Revault: "Enfermamos por la ruptura con nosotros mismos" (...) "La primera virtud de la escritura es que nos permite hallar de nuevo el camino hacia nuestro interior".

Pienso entonces en Carver, en su muerte prematura a sus 50 años, producto de un cáncer de pulmón que sembró durante muchos años de mala vida, "trabajos de mierda" (como él mismo los calificaba), y mucha adicción al tabaco y a al alcohol. Se dice que Carver tuvo dos vidas; la primera etapa llena de vicios, problemas matrimoniales, de trabajo, económicos, etc., y la última parte de su vida, en la que había dejado el alcohol, y tuvo una vida ejemplar tanto en lo personal como en lo profesional.Fue como una especie de redención.

Yo me aventuro a decir que quizá la escritura tuvo que ver algo con esa segunda etapa de esplendor en su vida, quizá ésta lo ayudó -finalmente y después de muchos años- a llegar a su "yo", a no contradecirse, a no "autoviolarse". Lástima que la redención llegara un poco tarde, pues ya su cuerpo estaba marchito.

Imagen: "Encuentro II. Del artista Wil Lof".

viernes, 25 de enero de 2008

Más que palabras bellas


He leído un ranking muy curioso, se trata de una lista, en la que a través de votación se ha elegido "La palabra más bonita del castellano", este es el resultado:

1.- Amor: 3.364 votos.
2.- Libertad: 1.551 votos.
3.- Paz: 1.181 votos.
4.- Vida: 1.100 votos.
5.- Azahar: 900 votos.
6.- Esperanza: 899 votos.
7.- Madre: 847 votos.
8.- Mamá: 826 votos.
9.- Amistad: 728 votos.
10.- Libélula: 544 votos.
11.- Amanecer: 522 votos.
12.- Alegría: 480 votos.
13.- Felicidad: 406 votos.
14.- Armonía: 390 votos.
15.- Albahaca: 362 votos.
16.- Susurro: 352 votos.
17.- Sonrisa: 339 votos.
18.- Agua: 331 votos.
19.- Azul: 322 votos.
20.- Luz: 320 votos.
21.- Mar: 318 votos.
22.- Solidaridad: 313 votos.
23.- Pasión: 293 votos.
24.- Lapislázuli: 291 votos.
25.- Mandarina: 281 votos.
26.- Abrazo: 258 votos.

Después de leer esta información, veo el siguiente titular en un periódico: "La policía británica investiga el suicidio de jóvenes que frecuentaban la misma página web". La noticia habla de la muerte de por lo menos siete chicos, que se han suicidado en menos de un año, en la misma región de Gales. Aparte de las especulaciones que se han entretejido entorno al caso, el hecho es que llegué a la conclusión que la palabra más bonita en el castellano es: ALTERNATIVA. Porque a pesar de cualquier cosa, problema, etc., están siempre presentes para todos. ¿No se puede vivir con la familia? Pues se va uno de la casa. ¿Se odia el trabajo que se tiene? Se puede compensar con otras actividades que realmente gusten, como un hobby, todos tenemos alguna pasión. En fin, que no pretendo simplificar algo tan complejo, pero si recalcar que no se nos pueden olvidar las Alternativas que siempre tenemos.

La foto de arriba va dedicada a mis hermanas. En un ejercicio de imaginación, me gusta imaginar que somos nosotras tres :).

Post Data: Este es el "Post" número 50, a mí que me encanta llevar las cuentas de todo, me alegra haber llegado hasta aquí. Y seguiremos, claro, ahora es cuando hay ideas de sobra para este Blog, porque como dice Joaquín: "Lo mejor está por venir".

lunes, 21 de enero de 2008

Palabras sobre las letras: "A veces, pienso que tengo una vida de papel".



Flaubert
"Si usted tiene una gran imaginación, trabaje durante mucho tiempo en soledad y sin recompensa. Desconfíe de esa especie de vena llamada inspiración, hay que escribir fríamente. Conozco esos bailes de disfraces de la imaginación, de ellos se regresa sofocado, no habiendo visto más que falsedades y escrito tonterías".


Mario Vargas Llosa


"Sólo quien entra en literatura dispuesto a dedicar a ella su tiempo, su energía y su esfuerzo, creará una obra que lo trascienda. La vocación literaria no es un pasatiempo para los ratos de ocio, sino una dedicación exclusiva y excluyente".


Carmen Martín Gaite

Explicaba que el aprendizaje de la escritura nunca se cierra, sino que se renueva y cuestiona: "Cada vez que nos vemos frente a un papel en blanco"(...)"La tarea del escritor es una aventura solitaria y conlleva todos los titubeos, incertidumbres y sorpresas propios de cualquier aventura emprendida con entusiasmo".


Hemingway

"Intento escribir de acuerdo con el principio del iceberg. Hay nueve décimos bajo el agua por cada parte que se ve de él. Uno puede eliminar cualquier cosa que sepa y eso sólo fortalecerá el iceberg".

Ana María Matute

“Para mí, mi vida no tiene sentido si no puedo escribir. No puedo imaginarla sin la escritura. A veces, pienso que tengo una vida de papel. Pero no se puede tener sólo una vida así, tienes que tener vivencias, sensaciones, sufrimientos, experiencias”.

Vladimir Nabokov
"Una obra de arte es la creación de un mundo nuevo, sin conexión con los mundos que ya conocemos. El escritor es el primero en trazar su mapa y poner nombre a los objetos naturales que contiene".


Miguel Ángel Muñoz
"A veces, pienso que los relatos son como recetas médicas, que resumen una enfermedad que no está nombrada, pero sí indicada en el papel".

Imagen ("Sleeping lady", de Tamara de Lempicka).

viernes, 18 de enero de 2008

Puro deseo



He leído una entrevista del escritor José Carlos Somoza, y me ha llamado especialmente la atención este fragmento:

"Yo escribo porque tengo deseo, eso es lo que me empuja a escribir. Y ese deseo, como casi todos los deseos, surge de una manera extraña y desconocida, de un lugar muy raro de mi propio interior. No suelo acudir a una idea que haya funcionado, sino que más bien acudo a mi interior y ahí veo que tengo ganas de… Ésa es la frase fundamental, tengo ganas de escribir sobre esto. A partir de ahí, todo lo demás es, digamos, el proceso de crear un mundo, unos personajes, una trama. Pero tiene que haber un motor previo, y ese motor surge siempre de ese lugar desiderativo de mi persona, al que no puedo acceder ni controlar. Si lo pudiera controlar, a lo mejor habría hecho ya la segunda o tercera parte de La caverna de las ideas, La dama número trece o Clara y la penumbra. Hay muchos lectores que me lo piden, y no descarto que algún día lo haga, pero no puedo controlarlo. Tengo que escribir sobre lo que realmente tengo ganas de escribir. Reconozco que tenía ganas de hacer
La llave del abismo, y ahí está".

Somoza también afirma en esta entrevista, que es absolutamente disciplinado y que sigue un hábito claro ý casi idéntico de escritura día tras día. En fin, que esto confirma lo que no es un secreto para nadie: que mientras se escriba lo que realmente se desea, se tengo la disciplina necesaria y se cuente con la "mirada" de la "Diosa Fortuna", el éxito al parecer estará asegurado.

Arriba (Portada del último libro de Samoza).

miércoles, 16 de enero de 2008

Un país de maravillas para una pequeña musa



La primera vez que vi esta foto me impactó, sobre todo por la historia que lleva intrínseca. ¿Quién tomó la foto? ¿Quién es la niña? El fotógrafo es nada más y nada menos que Lewis Carroll (1832) el autor de "Alicia en el país de las maravillas" y la pequeña de la foto es Alicia Liddel, su musa. Entre juegos de lógica, mundos extravagantes que se asemejan a viajes iniciáticos de culturas arcaicas y la crítica social al absurdo de las costumbres victorianas, Lewis Carroll, hace un canto a la inocencia, con una destinataria clara: su pequeña Alicia.Fue un amor claramente imposible por la diferencia de edades. Cuenta la historia que cuando Carroll fijó sus ojos en ella, esta contaba tan solo con 5 años de edad. Durante años le escribió cartas, historias, hasta que la madre de la niña rompió toda la correspondencia y prohibió que alguna de sus hijas (tenía tres) tuviera contacto con Carroll.Que ironías de la vida ,Lewis Carroll era un experto en lógica, así como en matemáticas, pero sin embargo fue incapaz de llevar una vida emocional equilibrada. Hoy en día lo habrían acusado de algo muy grave que no tiene un bonito nombre.

viernes, 11 de enero de 2008

Ken Follet versus los sesudos



El "archiconocido" escritor británico, Ken Follet (Cardiff; 5 de junio de 1949 - ), vuelve a ser noticia porque en España acaba de salir a la luz su nueva obra titulada "Un mundo sin fin", segunda parte de la exitosa "Los Pilares de la
Tierra" (1989). El último libro de Follet tiene lugar en la misma ciudad en la que se desarrolla "Los Pilares de la Tierra", pero 200 años después. Los personajes son los descendientes de los de la primera novela.

En fin, en lo que me quiero centrar es en el comentario que hizo ken Follet en una entrevista que se publicó ayer en el periódico "El País" (España); en ésta Follet confiesa que sus 10 primeras novelas no fueron buenas. Me pareció de una benevolencia tremenda decirlo, porque justamente a él, no paran de reprocharle los "sesudos" el hecho de que no es más que "un vendedor de Best Sellers"; y vale, puede que Follet no sea Shakespeare, pero a mi no me gusta que le quiten méritos a la gente que se entrega sin descanso y con fe a algún fin, y sin duda alguna Follet se entrega de lleno a sus letras.A muchos lectores le gustan sus libros, y eso hay que repetarlo. Me agrada también que Follet acepte que sus diez primeros libros no fueron buenos, porque eso nos anima a los que escribimos a continuar en nuestro intento, aunque a la primera no salga precisamente una obra de culto.¡Chapó por tu humildad Follet!, y me alegra profundamente tu éxito.

Arriba (Imagen de Ken Follet).