Literatura y algo más














viernes, 25 de enero de 2008

Más que palabras bellas


He leído un ranking muy curioso, se trata de una lista, en la que a través de votación se ha elegido "La palabra más bonita del castellano", este es el resultado:

1.- Amor: 3.364 votos.
2.- Libertad: 1.551 votos.
3.- Paz: 1.181 votos.
4.- Vida: 1.100 votos.
5.- Azahar: 900 votos.
6.- Esperanza: 899 votos.
7.- Madre: 847 votos.
8.- Mamá: 826 votos.
9.- Amistad: 728 votos.
10.- Libélula: 544 votos.
11.- Amanecer: 522 votos.
12.- Alegría: 480 votos.
13.- Felicidad: 406 votos.
14.- Armonía: 390 votos.
15.- Albahaca: 362 votos.
16.- Susurro: 352 votos.
17.- Sonrisa: 339 votos.
18.- Agua: 331 votos.
19.- Azul: 322 votos.
20.- Luz: 320 votos.
21.- Mar: 318 votos.
22.- Solidaridad: 313 votos.
23.- Pasión: 293 votos.
24.- Lapislázuli: 291 votos.
25.- Mandarina: 281 votos.
26.- Abrazo: 258 votos.

Después de leer esta información, veo el siguiente titular en un periódico: "La policía británica investiga el suicidio de jóvenes que frecuentaban la misma página web". La noticia habla de la muerte de por lo menos siete chicos, que se han suicidado en menos de un año, en la misma región de Gales. Aparte de las especulaciones que se han entretejido entorno al caso, el hecho es que llegué a la conclusión que la palabra más bonita en el castellano es: ALTERNATIVA. Porque a pesar de cualquier cosa, problema, etc., están siempre presentes para todos. ¿No se puede vivir con la familia? Pues se va uno de la casa. ¿Se odia el trabajo que se tiene? Se puede compensar con otras actividades que realmente gusten, como un hobby, todos tenemos alguna pasión. En fin, que no pretendo simplificar algo tan complejo, pero si recalcar que no se nos pueden olvidar las Alternativas que siempre tenemos.

La foto de arriba va dedicada a mis hermanas. En un ejercicio de imaginación, me gusta imaginar que somos nosotras tres :).

Post Data: Este es el "Post" número 50, a mí que me encanta llevar las cuentas de todo, me alegra haber llegado hasta aquí. Y seguiremos, claro, ahora es cuando hay ideas de sobra para este Blog, porque como dice Joaquín: "Lo mejor está por venir".

lunes, 21 de enero de 2008

Palabras sobre las letras: "A veces, pienso que tengo una vida de papel".



Flaubert
"Si usted tiene una gran imaginación, trabaje durante mucho tiempo en soledad y sin recompensa. Desconfíe de esa especie de vena llamada inspiración, hay que escribir fríamente. Conozco esos bailes de disfraces de la imaginación, de ellos se regresa sofocado, no habiendo visto más que falsedades y escrito tonterías".


Mario Vargas Llosa


"Sólo quien entra en literatura dispuesto a dedicar a ella su tiempo, su energía y su esfuerzo, creará una obra que lo trascienda. La vocación literaria no es un pasatiempo para los ratos de ocio, sino una dedicación exclusiva y excluyente".


Carmen Martín Gaite

Explicaba que el aprendizaje de la escritura nunca se cierra, sino que se renueva y cuestiona: "Cada vez que nos vemos frente a un papel en blanco"(...)"La tarea del escritor es una aventura solitaria y conlleva todos los titubeos, incertidumbres y sorpresas propios de cualquier aventura emprendida con entusiasmo".


Hemingway

"Intento escribir de acuerdo con el principio del iceberg. Hay nueve décimos bajo el agua por cada parte que se ve de él. Uno puede eliminar cualquier cosa que sepa y eso sólo fortalecerá el iceberg".

Ana María Matute

“Para mí, mi vida no tiene sentido si no puedo escribir. No puedo imaginarla sin la escritura. A veces, pienso que tengo una vida de papel. Pero no se puede tener sólo una vida así, tienes que tener vivencias, sensaciones, sufrimientos, experiencias”.

Vladimir Nabokov
"Una obra de arte es la creación de un mundo nuevo, sin conexión con los mundos que ya conocemos. El escritor es el primero en trazar su mapa y poner nombre a los objetos naturales que contiene".


Miguel Ángel Muñoz
"A veces, pienso que los relatos son como recetas médicas, que resumen una enfermedad que no está nombrada, pero sí indicada en el papel".

Imagen ("Sleeping lady", de Tamara de Lempicka).

viernes, 18 de enero de 2008

Puro deseo



He leído una entrevista del escritor José Carlos Somoza, y me ha llamado especialmente la atención este fragmento:

"Yo escribo porque tengo deseo, eso es lo que me empuja a escribir. Y ese deseo, como casi todos los deseos, surge de una manera extraña y desconocida, de un lugar muy raro de mi propio interior. No suelo acudir a una idea que haya funcionado, sino que más bien acudo a mi interior y ahí veo que tengo ganas de… Ésa es la frase fundamental, tengo ganas de escribir sobre esto. A partir de ahí, todo lo demás es, digamos, el proceso de crear un mundo, unos personajes, una trama. Pero tiene que haber un motor previo, y ese motor surge siempre de ese lugar desiderativo de mi persona, al que no puedo acceder ni controlar. Si lo pudiera controlar, a lo mejor habría hecho ya la segunda o tercera parte de La caverna de las ideas, La dama número trece o Clara y la penumbra. Hay muchos lectores que me lo piden, y no descarto que algún día lo haga, pero no puedo controlarlo. Tengo que escribir sobre lo que realmente tengo ganas de escribir. Reconozco que tenía ganas de hacer
La llave del abismo, y ahí está".

Somoza también afirma en esta entrevista, que es absolutamente disciplinado y que sigue un hábito claro ý casi idéntico de escritura día tras día. En fin, que esto confirma lo que no es un secreto para nadie: que mientras se escriba lo que realmente se desea, se tengo la disciplina necesaria y se cuente con la "mirada" de la "Diosa Fortuna", el éxito al parecer estará asegurado.

Arriba (Portada del último libro de Samoza).

miércoles, 16 de enero de 2008

Un país de maravillas para una pequeña musa



La primera vez que vi esta foto me impactó, sobre todo por la historia que lleva intrínseca. ¿Quién tomó la foto? ¿Quién es la niña? El fotógrafo es nada más y nada menos que Lewis Carroll (1832) el autor de "Alicia en el país de las maravillas" y la pequeña de la foto es Alicia Liddel, su musa. Entre juegos de lógica, mundos extravagantes que se asemejan a viajes iniciáticos de culturas arcaicas y la crítica social al absurdo de las costumbres victorianas, Lewis Carroll, hace un canto a la inocencia, con una destinataria clara: su pequeña Alicia.Fue un amor claramente imposible por la diferencia de edades. Cuenta la historia que cuando Carroll fijó sus ojos en ella, esta contaba tan solo con 5 años de edad. Durante años le escribió cartas, historias, hasta que la madre de la niña rompió toda la correspondencia y prohibió que alguna de sus hijas (tenía tres) tuviera contacto con Carroll.Que ironías de la vida ,Lewis Carroll era un experto en lógica, así como en matemáticas, pero sin embargo fue incapaz de llevar una vida emocional equilibrada. Hoy en día lo habrían acusado de algo muy grave que no tiene un bonito nombre.

viernes, 11 de enero de 2008

Ken Follet versus los sesudos



El "archiconocido" escritor británico, Ken Follet (Cardiff; 5 de junio de 1949 - ), vuelve a ser noticia porque en España acaba de salir a la luz su nueva obra titulada "Un mundo sin fin", segunda parte de la exitosa "Los Pilares de la
Tierra" (1989). El último libro de Follet tiene lugar en la misma ciudad en la que se desarrolla "Los Pilares de la Tierra", pero 200 años después. Los personajes son los descendientes de los de la primera novela.

En fin, en lo que me quiero centrar es en el comentario que hizo ken Follet en una entrevista que se publicó ayer en el periódico "El País" (España); en ésta Follet confiesa que sus 10 primeras novelas no fueron buenas. Me pareció de una benevolencia tremenda decirlo, porque justamente a él, no paran de reprocharle los "sesudos" el hecho de que no es más que "un vendedor de Best Sellers"; y vale, puede que Follet no sea Shakespeare, pero a mi no me gusta que le quiten méritos a la gente que se entrega sin descanso y con fe a algún fin, y sin duda alguna Follet se entrega de lleno a sus letras.A muchos lectores le gustan sus libros, y eso hay que repetarlo. Me agrada también que Follet acepte que sus diez primeros libros no fueron buenos, porque eso nos anima a los que escribimos a continuar en nuestro intento, aunque a la primera no salga precisamente una obra de culto.¡Chapó por tu humildad Follet!, y me alegra profundamente tu éxito.

Arriba (Imagen de Ken Follet).