Literatura y algo más














miércoles, 21 de mayo de 2008

Barro



Hoy toca un relatito:

Barro, nieve, llovía, una mano invisible cogió arcilla, moldeó al hombre y allí comenzó. Llueve, está sólo, hace frío, alguien le recita poesías al oído ¿está muerto? ¿es el fin o la llegada? No sabe si está yendo o viniendo, es que los inicios ¡Se parecen tanto al fin!

Sístole, diástole, sístole, diástole, cada vez más fuerte ¿es un feto? ¿o un viejo despegando? ¿lo arrullo? ¿lo abofeteo?, piensa el que nos creó en silencio.Y es que a veces se equivoca, nos hizo a su imagen y semejanza, de barro, escurridizos, con tendencia a la deformación.

¡Pobrecito mío!, quién dijo que eras infalible, yerras como el que más, pero aún así yo te quiero; en infinito... Te tengo dentro, soy tú, tu imagen, tu semejanza y cuando me abofeteas con o sin razón la ilusión de tu existencia me hace seguir aquí.

Muchas mujeres se han proclamado tus esposas, yo también quiero serlo, aunque no huela a jazmín. Sé que entiendes mis “peros”. Eres consciente de que a veces hablas demasiado bajo. Yo oigo tus poesías porque tengo vista y oído, pero hay otros que no, porque en una equivocación se quedaron sin ver u oír. A veces pareciera que arrullas a los degenerados y como en un videojuego castigas al equivocado.

Estoy a la espera de que se termine este largo trámite, para verte a la cara y susurrarte al oído. Dame tiempo para decir todo lo que tenga que decir, pero apenas haya emitido la última palabra, por favor, cógeme en brazos como una recién casada y llévame junto a ti.

9 comentarios:

Unknown dijo...

Oigo en tu relato un coro de voces, es como el viento,
sopla donde quiere, y oyes su rugido,
aunque no sabes de dónde viene y a dónde va,
ni porqué se detiene o se transforma en vendaval.
Las voces entonan melodías, los solistas se disputan los versos
y en el epílogo se amaina su furor interno,
dan paso a la calma... Termina la canción.
...mira!!, por alli vienen los rapsodas...
parece que están mojados!
sí, y además embarrados,
les cayó una tormenta...
hazles pasar y dales sopa caliente...

Lispector dijo...

¡Adelante caballeros! Joaquín ha contruído un lindo relato lleno de sonoridad, y sus letras han construído un camino hacia un lugar armonioso, y calientito..., así que si han tomado sopita ha sido gracias a otra pluma y no a la mía. Un beso, Joaquín.

Unknown dijo...

...Daniela, tú, les das el pan de vida...por eso cantan, y también recitan...

Anónimo dijo...

Tu relato suena tan bello y cuestiona tanto, que con su lectura disfrutarán los que creen como a los que no.
Un abrazo
Laly

Lispector dijo...

¡Gracias Laly! ¡Cuánto me animas! Un abrazote,

Daniela.

Anónimo dijo...

los inicios y el fin se juntan en el infinito...Daniela conmovedor este bello relato para reflexionar acerca de los sonidos del alma , y recibir el fuerte abrazo que nos espera al fin que será el mismo abrazo del inicio....Angela

angela dijo...

kkmkkkk

angela dijo...

daniela lo anterior fue una prueba de procedimiento,no tomarlo en cuenta

Lispector dijo...

Ángela, me alegro de que te haya llegado el eco del relato. Un beso.

Daniela.