
Me parece bonito y gracioso un fragmento de una entrevista que le hacen al israelí, Amos Oz, sobre el cual recayó el Premio Príncipe de Asturias de este año 2007: "Escogí la literatura a los cinco años; empecé a inventar historias para complacer a las niñas. Aún lo hago. Por entonces, era un pequeño fanático, un nacionalista israelí convencido. Y no cambié hasta los 14 años, cuando quise romper con el mundo de mi padre. Pero más allá de esa rebeldía, creo en el entendimiento y creo que cualquier buen libro ayuda a ese entendimiento. Una novela es una invitación a la casa de alguien. Pasas a su salita, a su cocina, hasta su alcoba. Y descubres que sus miedos y sus sueños son parecidos a los tuyos. Por tanto, te entiendes".
Te entiendes... , eso intenta hacer o ser la literatura. Me enternece esa mezcla de ingenuidad y deseo en las palabras de Oz, y para qué negarlo, me regocija que el poder de lo femenino potencie la grandeza de más de uno.
Arriba (El escritor Amos Oz, con su mascota).
3 comentarios:
Tal como dice Amos Os,pienso que de alguna manera los miedos y sueños de las personas pueden parecerse...agregaría y es mi opinión personal,que es en el entendido de hombres y mujeres de un similar nivel cultural y tomando en cuenta rango de edades..
Por convicción,no soy determinista,pero no dejo de restar importancia a la influencia de la religión,costumbres locales,según el ámbito geográfico, que de álguna forma moldean nuestros sueños,fantasías y miedos..
Daniela, estáte segura, pues yo lo experimento contigo!!!! y este blog es un ejemplo, aunque solo una nota de la bonita melodia que te escucho desde que te conozco!!
Pues yo también tengo a un niño que me inspira, me ayuda y me alienta en mis deseos, por eso habrá una segunda parte del texto y se llamará "A favor de los niños". Otro beso cielito, y ánimo en este comienzo de semana, además este lunes va vestido de martes.
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