Literatura y algo más














lunes, 1 de octubre de 2007

Sí quiero...


Cuando decidimos dedicarnos a alguna actividad en serio y con todas sus consecuencias es como dar el "Sí quiero" frente a un cura en una iglesia. Eso quiere decir que se asumen de antemano todos los riesgos que pueda acarrear la situación además de un incondicional compromiso. Decir "Sí quiero" nos llena de plenitud, pero no basta sólo con eso, se trata también de asumir responsabilidades muy importantes frente a uno mismo y a los otros que nos acompañan en el camino. Leo una entrevista que le hicieron ayer a Arturo Pérez Reverte (Cartagena, 1951) en "EL País" y me agrada ver su compromiso con lo que hace "Soy un lector que escribe libros. Si yo fuera sólo escritor estaría muerto. Sería un teórico. Estaría seco. Por eso no tengo dos novelas iguales. Ganaría una pasta horrorosa y sería más cómodo, pero igual que me apetece como lector leer cosas diferentes, me apetece escribir cosas como Agatha Christie y cosas como Joseph Conrad. Estoy vivo como escritor porque soy lector".

También me gusta su personal concepto sobre la literatura "Es el único consuelo y el único analgésico posible. No elimina la causa del dolor pero ayuda a soportarlo". Pérez Reverte, el escritor español más leído en su país y en América Latina, renace con cada nuevo libro, y es que cuando se está en un descubrir diario es imposible repetirse.

Arriba (Foto de Arturo Pérez Reverte).

2 comentarios:

Unknown dijo...

El compromiso es determinante en nuestro andar por la vida..el compromiso es asumir responsabilidades que a la luz de uno mismo son indelegables y de obligatoria acción...es el reto de la vida al asumir el....si quiero...
Comparto lo señalado por Pérez Reverte cuando dice que sus novelas nunca son iguales.....y es que todos cambiamos día a dia..no nos percatamos de ello..pero la persona que fuimos ayer,no es la misma de hoy...el entorno y las cirscuntancias así nos llevan....

Unknown dijo...

...siento lo mismo...que cambiamos aunque parece que no es así, pero cuando hago reflexiones sobre mi compromiso con la vida e incluso conmigo mismo observo una variación muy grande a los años pasados, e incluso a los meses pasados....
En realidad lo único que permanece es el cambio
El compromiso verdadero me recuerda el código de honor de los samuráis....