Literatura y algo más














miércoles, 31 de octubre de 2007

Un sofá con sorpresa


Es estudiante en Berlín, va a un mercadillo de segunda mano, se queda "prendado" de un sofá, se lo lleva a su casa a precio de gallina flaca, y...¿A qué no saben qué? Entre acolchado y acolchado se escondía en el interior de éste una obra barroca pintada entre 1605 y 1610. Los expertos creen que el autor es un artista desconocido de la escuela del pintor veneciano Carlo Saraceni. El joven, con lienzo bajo el brazo, se busca una casa de subasta en Hamburgo y ¡Sorpesa! le dan por ella la suma de 19.200 Euros. No es una fortuna, pero tampoco es para quejarse, en absoluto.

La historia ha sido publicada hoy en la sección de cultura de "El Mundo". Aunque es algo anecdótico me gusta por lo que tiene de intrínseco entre líneas: la idea de que a veces la fortuna también puede llegar a través de hechos insólitos que nos ofrece de pronto el hado o destino, como dirían los griegos.

Foto: (El sofá de arriba no es el protagonista, pero me lo imagino más o menos así -no hay testimonio gráfico del verdadero-).

Mañana es fiesta, así que el viernes más y mejor...

2 comentarios:

Unknown dijo...

se dice que lo mejor es estar en el lugar y tiempo adecuado..son esos imprevistos de la vida que juegan para bien y para mal...en este caso fué para lo mejor

Unknown dijo...

Es curioso, el otro día leí una noticia también relativa a una pintura hallada casualmente. En este caso, fue en un contenedor de basura. Se conoce que llegó allí por un descuido. El caso es que ésta, creo recordar, se valoró en muchiísismos miles de euros.... A veces la fortuna aparece así, en un cubo de basura...que ironía!!!!