
Con lo del fallecimiento de Mercedes Sosa la gente no ha parado de escribir. De todo lo que he leído por ahí me quedo con una frase de ella "Tengo suerte, pero me ha costado". Y es que de todo hay en la villa del señor, hay quienes nacen de pie con la vida rindiéndoles pleitesía desde que lanzan su primer gritito, hasta los que no paran de currar un día sí y otro también, para que la existencia sea un poco llevadera.
Y es que la suerte no es ajena a cualquier otro aspecto de la vida, es arbitraria y no siempre los que más se la merecen son los que la disfrutan, al contrario, abundan los cabrones suertudos. Hasta hace tres años la verdad es que si me preguntaban a que grupo pertenecía diría que a los de la mala suerte, gracias a Dios nada grave me aquejaba y tengo salud que es lo principal, pero todo en la vida me ha costado una barbaridad.Siempre he pensado que lo que la mayoría de la gente consigue con un paso, a mi me supone diez o veinte o treinta. La buena noticia es que pienso que la mala suerte no es una "tara" crónica, creo que después de acostumbrarte a dar siempre diez pasos en vez de uno, un buen día te levantas y compruebas que tu suerte a cambiado para bien, pero no por casualidad sino por lo que dice la Sosa: "Tengo suerte, pero me ha costado".
4 comentarios:
Hola, Daniela. La suerte es un tema peliagudo. Yo me considero muy afortunada. Pero si no me considerara como tal, no me atrevería a decirlo, porque creo que decirlo trae mala suerte ;-)
Estoy contigo (o con mercedes Sosa, qepd, vaya): la suerte hay que trabajarla, sembrarla. Y quién sabe si la recogida se verá multiplicada por el milagro de la buena suerte.
Un abrazo grande.
Yo creo la suerte existe, aunque no tiene sustancia se puede articular, por que es como una espiral en tres dimensiones que nos atraviesa y nos la vamos encontrando a cada instante sin darnos cuenta. A veces la esquivamos, otras en cambio nos atropella, no nos deja opción, nos ata y nos vapulea sumergiéndonos en océanos de sufrimiento o de gozo.
Otros y otras en cambio opinan que es solo una superstición, y algun@s creen que está determinada y nada puede cambiarse. También hay quién cree que no existe y solo el término en sí mismo implica un significado de abstracción mental.
Pero hay una pregunta que es importante y que algunos nos hacemos: ¿es más feliz el que más suerte tiene? Yo creo que la felicidad no consiste en correr tras ella y menos intentar tropezar con la suerte en cada esquina. Más bien creo que consiste en encontrar sentido a la vida, no tener una existencia desnuda y poder elegir la actitud personal ante las circunstancias para decidir el propio camino como ser humano y la forma de pensarse a uno mismo.
Ante la cuestión de “que esperamos de la vida” surge la cuestión que “espera la vida de nosotros”
Creo que la suerte está dentro. Unos piensan que la tienes tú, y tú crees que la tiene el otro. Es un concepto personal. ¡Qué suerte tienen algunos! ¿Para? ¿Lo valoran?No olvido una frase de "La Regenta": "Le inventaban cualidades que ni el mismo hubiera sido capaz de soñar..."
Mucha suerte de la que tú esperas.
Leo: Tienes mucha razón, debe ser gafe afirmar que no se tiene suerte. ¡Qué suerte la nuestra! y que continúe,que dure infinitamente. Un abrazote. Gracias por estar siempre ahí.
Joaquín-mi amor: Tú eres mi prueba más fidedigna de que la suerte existe, que Dios proteja siempre esta eterna luna miel que hemos construído a pesar de los problemas externos. Te quiero.
Carmen: Tienes toda la razón, estoy contigo. Creo que si miramos con cuidado nos daremos cuenta de que nosotros también somos muy afortunados, yo aunque suene pesimista pienso que todos tenemos suerte a nuestra manera. Un besito, amiga.
Publicar un comentario