
Nuestra gata es una transmutadora nata. Dicen que los felinos acompañan a las hechiceras porque convierten las malas energías en positivas, a través de un proceso de transmutación. Y me lo creo, cuando me siento mal, pongo la mano sobre mi gata y es como si me diera reiki.Y me digo, qué bichejos más sabios, ahí radica el meollo de todo el asunto, aprender a canalizar las cosas, transmutarlas. Y pienso que si todos hiciéramos el esfuerzo de transformar el estado de las cosas, estaríamos infinitamente mejor.
Me aplico el cuento, cuando falta trabajo, sobra tiempo, ¿Qué hacer? ¿Darse cabezazos contra la pared? Nada de eso, se puede por ejemplo, aprender algún idioma por cuenta propia, hoy en día con internet, películas y libros; clases de gramática y pronunciación están por ahí al alcance de cualquiera si se tiene ganas y paciencia.
El capitalismo asalvajado nos ha metido en la cabeza que si no pagamos millones por un curso no aprenderemos nada, no seremos nadie, nada de eso.Casualmente hoy me gano la vida con la única cosa que he aprendido por mi cuenta, y la licenciatura, el Master y demás estudios, bien gracias, me han reportado satisfacciones, pero no económicas. Así que no subestimemos el poder del autodidacta que tenemos dentro y que suele ser mucho más efectivo que lo que podamos aprender, a veces, de un tercero.
9 comentarios:
Hola Daniela, has puesto a Mina en el ciberespacio...jejeje..
Pues estoy de acuerdo contigo completamente, sobre todo en lo que dices del aprendizaje autodidacta. No solo tienen valor los conocimientos académicos...
Un besote!!
Sí, nuestra niña en el ciberespacio ;). Por supuesto no quito importancia a lo académico, que la tiene, y mucho, pero reivindico el hecho de ser, cuando se pueda, un poco autodidacta. Un beso, mi amor.
Me gusta tu gata, Daniela. Me la podrías dejar algún día de esos negros en los que no se ve ni el cielo.
Yo también me apunté a un curso de caricaturas por correspondecia. Oye, pues no me salían mal, sobre todo si los retratados me la habían jugado. Era dibujarlos, y perdonarles. Resulta todo tan ridículo en cuanto te alejas un poquito.
Jajajaja, qué risa lo del curso de caricaturas por correspondencia y la "venganza" caricaturesca con su respectiva redención. Oye a mi gata le caerías genial, si no eres alérgica a los pelos, te la puedo mandar de acampada para tu casa cualquier fin de semana ;). Es verdad que da reiki gratuitamente, por ahora, cuando se emancipe, quien sabe.
Un abrazo y qué alegría reencontrarnos en nuestros blogs. Un abrazote,
Daniela.
Ays, Daniela, cuánta esperanza en tu entrada. Me ha encantado, me ha dado energía.
Y me he partido con las caricaturas de Carmen... Es verdad que somos ridículos de puro tierno.
Besos. Muchos.
Leo-Leoni, qué alegría leerte, te he echado de menos, eres tan puntual en tu blog, tan constante y siempre presente que has dejado un vacío en quienes te seguimos. Pero bueno, supongo que necesitarás estar un tiempo sin la tiranía que a veces representa internet. Yo que soy experta en "perderme", sé que a veces se necesita poner un poco de distancia on-line. Gracias por tu bonito comentario, y a ver si le pedimos a Carmen que nos haga nuestras caricaturas ;). Un abrazote.
Daniela.
Cosas de cosas, no se porque hoy entre a este sitio, pero me he quedado bokiaberta al ver plasmado todo lo que esta mañana rondaba por mi cabeza pero de forma desordenada, que alivio senti al leerlo.......
Gracias Karen, recibe un abrazo, qué alegría lo que dices, en estos momentos es que cuando me digo: realmente tiene sentido ponerse a escribir. Un beso.
no conocía esa propiedad de los felinos, pero me viene al pelo para lo que acabo de publicar en mi blog hoy mismo... tengo una gata preciosa que he dejado en casa de mi hermana. Correré a recuperarla.
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