Literatura y algo más














viernes, 11 de noviembre de 2011

Bendecida



Bendecida por tus ojos, que me miran donde quiera que vaya; bendecida por tus manos, que me tocan llenándome de luz, bendecida por tu cuerpo, que se une siempre al mío, bendecida por tu sangre, que navega a través de mí.

Bendecida por tu voz, que oigo a través del repicar de campanas, bendecida por tus reinos, que no paran de enseñar las maravillas que han hecho otros por ti, bendecida por tu calor, que me arrulla cuando tengo frío. Bendecida para siempre y tú por siempre bendito en mí.

1 comentario:

Anónimo dijo...

"Bendecida fue la causa de mi fortuna" (HdS)

Bss!!!
J.