Literatura y algo más














miércoles, 14 de mayo de 2008

Las tentaciones de Kafka



Kafka vuelve a la vida; mientras escribe nosotros lo acompañamos. Como si de una rendijita se tratara, página a página vemos la correspondencia que el escritor dirigió a su novia Felice, a su editor y demás personas relacionadas con su vida y obra.

Siempre he pensado en los grandes como criaturas diferentes, en cierto modo, claro que lo son, pero no están exentos de las dudas e inseguridades que todos tenemos. En el libro "Escritos sobre el arte de escribir" (Ediciones Fuentetaja); podemos apreciar muy de cerca, y de primera mano,los pensamientos del autor a través de su escritos personales: "Cuando me contemplo interiormente, veo tal enrevesamiento de cosas imprecisas, que me resulta imposible justificar con exactitud mi aversión contra mi mismo". Kafka, como cualquier mortal, se sentía tentado muchas veces a tirarlo todo por la borda, o incluso, a pensar que lo que escribía era malo: "(...) Mi libro, librito, cuadernito [escribe a Felice haciendo referencia a "Contemplación"] ha sido felizmente aceptado. Pero no es muy bueno, es preciso escribir cosas mejores". También hace referencia a la tentación de dejarlo todo. Mientras habla de una novela que escribe comenta "(...) Parece sobremanera pesada para mis doloridos hombros, entonces preferiría abandonarlo todo y cavarme allí mismo mi fosa, al fin y al cabo no puede existir un lugar más bonito para morir, más digno de la desesperación total, que la novela escrita por uno mismo".

Pero mi parte favorita de esta joyita de libro es cuando Kafka le escribe a Felice, porque ella siente celos por el amor que él le profesa a la escritura: "(...)¿Dónde existe el menor motivo de celos? De hecho, cuando todo lo demás está en orden, mis personajes se cogen del brazo y corren a tu encuentro, para, en último término servirte a ti. Cierto que, incluso en tu presencia, no me desprendería de la novela; sería terrible que fuera capaz de ello, pues gracias a que escribo me mantengo con vida, me aferro a esa barca en la cual te encuentras tú, Felice. Ya resulta bastante triste que no consiga auparme a ella. Pero comprende, Felice, que tendría que perderte a ti y a todas las cosas si alguna vez perdiera el escribir".

Kafka, lleno eres de gracia. A pesar de dejarte tentar más de una vez, nos cogemos del brazo y corremos a tu encuentro, para, en último término servirte a ti.

(Arriba: Imagen de Franz Kafka).

7 comentarios:

Unknown dijo...

Hola Daniela, me parece muy interesante como comentas este libro, de modo que invita a su lectura. Una forma muy seductora de introducirnos en él, haciendo acopio de un repertorio de citas muy precisas para que podamos navegar con la imaginación a mundos intimistas de la propia existencia y las tribulaciones que sobrellevamos en el devenir de lo cotidiano.

Sin duda creo que lo leeré, por lo personal y propio que tiene de este personaje y “paseando del brazo” con él correré a su encuentro para disfrutar su lectura y conocerle mejor. Solo he leído La Metamorfosis y algún artículo y citas o alusiones. Este libro promete, y, sobre todo si dices que es una joyita más aún, porque sé de tu talento en el criterio literario.

Me gusta también especialmente la cita que comentas al final. Me viene a memoria la célebre frase del poema “vivo sin vivir en mi... y muero porque no muero...” y parece una contradicción desde la perspectiva de las creencias religiosas, pero se acercan en un punto, tal vez el infinito (como las paralelas), pues Kafka es un existencialista y Santa Teresa una religiosa, pero la experiencia vivencial que nos ofrecen se basa en un amor profundo en ambos personajes, el de Kafka “la escritura” a la que se consagra, aún navegando en la barca a la que se aferra y que lo lleva, porque es donde está su amada de la que no puede separase y es donde encuentra “el sentido de la vida”, y en “su escritura”, así con ambas encuentra sentido para no caer el la crisis existencial que a veces parece el leitmotiv de su obra, para no dejarse morir, allí mismo, en su tumba literaria.

Gracias Daniela, por acercarnos a Kafka de modo tan sugerente y especialmente emotivo y por darnos a descubrir esta joyita.

Bss!!

Lispector dijo...

Gracias a ti, Joaquín, siempre aportando tanto a todos, a mí. Seguiremos corriendo..., en dirección a todo lo que nos haga un poco mejores cada día. Un beso muy fuerte,

Daniela.

Anónimo dijo...

Daniela, felicidades por esta nueva iniciativa que has tomado, y por lo que nos toca de rebote: disfrutar con las palabras que vas seleccionando de los escritores y los comentarios que vas haciendo de ellas. Nada mejor para seguir aprendiendo que leyendo. No sé si ha sido casualidad o no lo de elegir a Kafka, pero nos vendrá muy bien para charlar y charlar, y charlar el próximo martes. Un abrazo, y nos vemos en breve.
Patricia

Anónimo dijo...

Después de leer tu comentario necesariamente hay que leer este libro. Con él aprenderemos y nos ilusionaremos. Además a Kafka siempre hay que tenerlo presente. Un abrazo
Laly

Lispector dijo...

¡Patri, Laly!que gusto verlas por aquí, y compartir cada vez más nuestros escritos y lecturas. ¡Hasta martes, Patri, hasta el jueves, Laly! Un abrazote,

Daniela.

Anónimo dijo...

Hola Daniela, me encantan las citas que tomaste de Kafka, ese abismo que presenta en sus escritos tiene que ver con su modo de enfrentarse a todo. Muchas veces nosotros mismos nos vemos enfrentados a ese abismo aterrador, a ese desasosiego. Ayer comentamos algo de esto... pero creo que Kafka da para mucho, por lo menos en cuanto a sus obsesiones, que a fin de cuentas, son obsesiones de todos.
Un besote, y nos vemos el próximo martes... a descubrir a Rivas.
María de los Ángeles

Lispector dijo...

¡Hola María de los Ángeles! bienvenida a éste espacio que quiere ser de todos. Sí, la verdad es que creo que los escritores que nos han dejado algo importante, lo han hecho, precisamente, porque han sabido expresar perfectamente y de manera a veces conmovedora y otras rotunda, los vacíos que experimentamos. Cuanta razón en tus palabras. Un besito y hasta el martes :)

Daniela.