
Yasunari Kawabata, así a "bote pronto" -como decimos en Venezuela- este nombre suena como a Koji Kabuto o Sayaka, los protas de Manziger Z, un manga japonés que estuvo en todo su apogeo durante mi infancia. Pero no . Kawabata (1899-1972) fue el primer japonés en ganar el premio Nobel de Literatura, lo hizo en el año 1968 y sus libros gozan de estupendas críticas alrededor de todo el mundo.
Lo que a mí me estremece de este nombre es el hecho de que tres años después de ganar lo que sería el sueño de casi cualquier escritor, viene nuestro amigo Kawabata y se va al otro lado inhalando gas. Y yo que me entero mucho después porque lo hizo un año antes de que ésta, su servidora, naciera. Me quedo con cara de póker y en mi manía de hablar a los que ya no están le pregunto ¿Qué te pasó, Kawabata? ¿Por qué no nos pediste ayuda?
Ya el Papa Juan Pablo II abolió el purgatorio hace unos años, pero hasta donde yo sé el limbo sigue existiendo. Quizá allá, hacia el año 1972, yo estaba por ahí, en esa especie de cielo de los no nacidos ¿Por qué no nos llamaste? Quizá...quizá... alguien hubiera podido hacer algo. ¿O es que ya estabas demasiado cansado de todo? De este seguir llegando a diario que es la vida y que a veces parece que no nos conduce a ninguna parte.
Estabas en tu derecho, pero entiende que no lo entienda. Nietzsche escribió una frase que me gusta mucho "El que tiene un por qué para vivir encuentra el cómo". Tenías el cómo, tenías tus letras. Aunque supongo que al final esa sensibilidad de artista fue lo que te mató. No me extraña nada el título de último libro "Lo bello y lo triste", porque creo que eso era la vida para ti, bella, pero inmensamente triste.
Arriba (Imagen de Yasunari Kawabata).
6 comentarios:
Hola Daniela,
ya echaba de menos una nueva entrada en tu blog, que por cierto, veo que lo has cambiado de decoración. Es bueno cambiar de vez en cuando de aires... Y me alegra saber que hoy te has acercado por aquí y has abierto la ventana. No he leído nada de Kabawata, pero lo apunto en la libreta de lecturas pendientes. Como siempre, muchas gracias por tus notas. Un gran abrazo,
Patricia
Hola Daniela, te echábamos de menos, y a tus letras, nos enseñáis mucho y de lo bueno.
El personaje que nos enseñas hoy es muy singular y su historia es sorprendente como la vida misma. Es una triste historia, la de Kawabata, desgraciadamente.
Me gusta mucho tu reflexión sobre el hecho de que podía haber pedido ayuda, llamando, tienes razón, pero la historia de Japón y los suicidios es un caso de estudio por la tradición de suicidarse y el sentido que le otorgan a esta liturgia.
En fin me quedo con la frase que comentas: -Nietzsche escribió una frase que me gusta, mucho "El que tiene un por qué para vivir encuentra el cómo"- y comparto tu pensamiento en lo que se refiere a lo que dices: “No me extraña nada el título de último libro "Lo bello y lo triste", porque creo que eso era la vida para ti, bella, pero inmensamente triste”.
Como dice Patricia, lo anotaré en la libreta de lecturas pendientes.
Un beso,
Joaquín
¡Qué alegría tenerlos! Me reactivan las pilas, y me sacan del silencio. Un beso a mi cielin. Y un abrazo fuerte para ti, Patricia.
Se suicidó el año en que yo nací.
Ays, me ha impresionado, no sé...
Yo también veía Mazinger Z.
Preciosa entrada, Daniela.
Un besote.
Daniela, cómo sabes meter el gusanillo de la curiosidad.
Ya me apetece leer al tal Kabawata. Por haber abandonado el mundo un poco antes de que tú entraras. Por su tristeza y su gloria. Por tus preguntas.
Un abrazo
Carmen
Leo: Definitivamente muchas cosas en común, Marlango, Manzinger Z :), el blog, con razón tenemos esta agradable ciber-relación. Gracias como siempre por pasar por aquí, y dedicar unas palabras.Un beso.
Carmen:Las personas como tú que se interesan por los demás, siempre les picará el gusanillo de la curiosidad cuando ven algo que afecta a cualquier ser humano, así que ese mérito es tuyo. Yo brindo con un tinto de verano por ti, por tu segunda novela y por mis ganas de leerla. Un beso.
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