Teoría literaria, actualidad cultural y uno que otro comentario personal, por Daniela Francis.
Literatura y algo más
domingo, 10 de julio de 2011
Conjuros de amor: la magia de la literatura
No me gusta la literatura por sesuda, sino por mágica. El primer ejemplo que me viene a la cabeza es un párrafo de "El Guardian entre el Centeno" y una conversación entre el adolescente protagonista Holden Caulfield y su hermanita Phoebe cuando ella le pregunta qué le gusta, qué quiere, o qué espera de la vida (bueno no se lo pregunta así exactamente, pero esa es la esencia de la cuestión), y es ahí cuando la pluma mágica se Salinger escribe lo siguiente:
"-¿Te acuerdas de esa canción que dice,"Si un cuerpo agarra a otro cuerpo, cuando viene entre el centeno..."?
-Es "Si un cuerpo encuentra a otro cuerpo, cuando viene entre el centeno"- dijo Phoebe-. Es un poema. Un poema de Robert Burns.
- Ya sé que es un poema de Robert Burns.
Tenía razón. Es "Si un cuerpo encuentra a otro cuerpo, cuando viene entre el centeno". Pero entonces no lo sabía.
-Creí que era"Si un cuerpo agarra a otro cuerpo"-dije-[dice Holden]. Bueno, pues muchas veces me imagino que hay un montón de críos y no hay nadie cerca, quiero decir que no hay nadie mayor, sólo yo.Estoy de pie, al borde de un precipicio de locos. Y lo que tengo que hacer es agarrar a todo al que se acerque al precipicio, quiero decir que si van corriendo sin mirar adónde van, yo tengo que salir de donde esté y agarrarlos. Eso es lo que haría todo el tiempo. Sería el guardíán entre el centeno..."
No sé si fue en la época en que leí el libro, pero cuando llegó este párrafo a mí, me llevó a recovecos extraños y me hizo experimentar emociones muy intensas. Un parrafo sencillo, pero de una ternura y profundidad tal, que mas que una obra literaria me pareció un conjuro mágico de amor.
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5 comentarios:
Ains, Daniela querida, es uno de mis fragmentos favoritos de todo el mundo mundial. Me parece absolutamente emocionante, en efecto por la hondura de lo que dice, por la sensibilidad que muestra a cada palabra, por todo lo que nos cuenta del personaje en apenas unas líneas y cómo viene a redondear su caracterización, a profundizar en su conflicto. Yo de mayor quiero escribir como Salinger, jo...
Besotes, guapa.
Tienes razón, Daniela.
Es mágico, y sin embargo dicho con tanta naturalidad, tanta, que habría gente que dijera que eso no era literatura.
Hola Daniela,
Todavía no he tenido tiempo de leer el libro. Espero que en las próximas semanas tenga ya un hueco y pueda ponerme con él. Lo tengo sobre mi mesa.
Desde luego es un fragmento muy hermoso.
Un beso,
Joaquín
Hola Daniela,
hombre, El Guardián entre el Centeno es ir a tiro fijo :-)
A mí,Salinger me gusta en esta novela, luego sus relatos sólo me gustan algunos, la verdad.
Pero sí, el párrafo que has elegido es estupendo!
Hola chic@s, discúlpenme el largo silencio, ya no hay excusa posible.
Leo...pareces mi gemelita española salvo porque eres muchísimo más cuidadosa que yo a la hora de escribir. Recibe una caricia en esa linda cabellera leonina.
Carmen:Tú si que eres mágica, si no fueras mi amiga, pensaria que eres una de esas criaturitas mágicas salidas de la versión de Disney de la Bella y la bestia -tú por supuesto eres del bando de la bella-, cuantos personajes y personajillos se encuentra uno por el mundo, y cuantas historias hay y no hay que contar... Un abrazote, te quiere. Daniela.
Ángel: Me topé con un problema mientras iba a visitar tu blog, así que no he llegado, ahora estoy en un pueblo perdido de la mano de Dios, bueno no, estoy de la mano de ÉL, pero digo que está donde Cristo perdió las cholas. Ahora he conseguido un poco de conexión y finalmente ¡¡¡Te visitaré!!!! Un abrazo. Daniela.
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