
"What's in a name? That what we call a rose
By any other name would smell as sweet;
So Romeo would, were he not Romeo call'd
Retain that dear perfection which he owes
Without that title…".
William Shakespeare, Romeo y Julieta,
Acto II, Escena II.
Traducción Libre:
"¿Qué hay en un nombre? Aquello que llamamos rosa
mantendría su dulce fragancia aún llamándola de otra manera;
Así, Romeo, aún sin llamarse Romeo
seguiría conservando esa perfección que es suya, sin ese título".
A veces cuesta ponerle nombre a las actividades que realizamos, a las relaciones que tenemos o a los sentimientos que experimentamos, pero eso no quiere decir que no sean reales o que no desprendan un profundo aroma en nuestro interior.
2 comentarios:
....resulta paradójico que en muchas ocasiones solo necesitamos observar sin hacer nada mas para obtener la respuesta, ya que la realidad no la percibimos por la agitación que hay en nuestra mente...cuando queremos definirlo todo y comprenderlo todo ocurre que a veces nos perdemos y no sentimos lo que esta delante y mucho menos lo vemos....... pero está ahí... que bonito es descubrirlo... y mas compartirlo.
Es verdad, basta con observar sólo un poco para saber, como se llaman las cosas dentro de nosotros.Gracias, Joaquín, mi amor, por ser mi lector más fiel y mi comentarista más constante.
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